40 Aniversario AENOR

De la inspección visual a la IA, 15 años de gestión de infraestructuras

El Servicio de Inspección Avanzada de AENOR participa anualmente en la inspección de 30.000 kilómetros de infraestructuras de primeras empresas energéticas y ferroviarias. Este trabajo permite a los gestores conocer el estado de sus redes y planificar su mantenimiento.

Video

Así funciona SIA
Elena Gallardo Merino
Responsable de Operaciones
Servicio de Inspección Avanzada
AENOR

Las infraestructuras que sostienen nuestro día a día son cada vez más complejas. Redes eléctricas, corredores ferroviarios, instalaciones industriales o plantas de generación renovable requieren un conocimiento preciso de su estado para garantizar su seguridad, disponibilidad y correcto funcionamiento.

 

Sin embargo, la forma de inspeccionar estas infraestructuras ha cambiado radicalmente durante los últimos años. Lo que antes dependía principalmente de observaciones visuales sobre el terreno se ha transformado en procesos altamente digitalizados capaces de generar enormes volúmenes de información sobre cada activo y su entorno. La historia del Servicio de Inspección Avanzada (SIA) de AENOR es, en gran medida, la historia de esa transformación.

Video. Así funciona SIA

Al ritmo de la tecnología

Hace más de quince años, SIA comenzó a desarrollar trabajos de inspección de infraestructuras para grandes operadores nacionales. En aquellos primeros proyectos, la captura de información se apoyaba fundamentalmente en sistemas de vídeo aéreo embarcados en helicóptero que permitían documentar el estado de los activos. Desde entonces, la tecnología ha evolucionado de forma extraordinaria y con ella también lo ha hecho la capacidad de inspección.

Las cámaras digitales de alta resolución junto con los sensores termográficos sustituyeron progresivamente a los sistemas iniciales, incorporando niveles de detalle cada vez mayores. Posteriormente llegó la tecnología LiDAR, que permitió representar digitalmente infraestructuras completas mediante modelos tridimensionales de alta precisión.

 

En los últimos años, los drones han comenzado a incorporarse de forma progresiva a determinados tipos de inspección, ampliando las posibilidades de captura de información en entornos específicos.

 

Cada avance tecnológico ha aportado nuevas capacidades. Sin embargo, la clave no ha sido únicamente adoptar nuevas herramientas, sino aprender a extraer valor de los datos que generan.

Cuando el dato se convierte en conocimiento

Actualmente, el Servicio de Inspección Avanzada de AENOR participa en la inspección de más de 30.000 kilómetros de infraestructuras al año para algunas de las principales compañías del sector energético y ferroviario.

 

Empresas como Iberdrola, Endesa o Red Eléctrica confían en estos trabajos para disponer de información precisa sobre el estado de sus redes y planificar de forma eficiente las actuaciones de mantenimiento.

La captura de información constituye únicamente la primera fase del proceso. Detrás de cada proyecto existe un equipo multidisciplinar de aproximadamente 30 profesionales especializados en el tratamiento, análisis e interpretación de grandes volúmenes de datos geoespaciales. Cada campaña de inspección genera millones de puntos LiDAR, miles de imágenes georreferenciadas y grandes cantidades de información que deben ser procesadas, analizadas y transformadas en resultados útiles para los gestores de infraestructuras.

 

En un entorno donde el volumen de información crece constantemente, la capacidad de gestionar petabytes de datos se ha convertido en un factor tan importante como la propia captura.

 

Por ello, la experiencia acumulada en el procesamiento de información constituye uno de los principales valores diferenciales de la división. AENOR no solo trabaja con datos obtenidos mediante sus propios medios de captura, sino que también dispone de capacidad para procesar y explotar información procedente de terceros, independientemente de la plataforma utilizada para adquirirla.

Ayudar a decidir mejor

La digitalización de las infraestructuras ha permitido pasar de una visión reactiva del mantenimiento a una gestión basada en el conocimiento y la anticipación.

 

En el sector eléctrico, por ejemplo, la información obtenida durante las inspecciones permite detectar incidencias relacionadas con la vegetación, verificar distancias reglamentarias, identificar defectos en apoyos y conductores o localizar anomalías térmicas antes de que puedan convertirse en un problema operativo.

En el ámbito ferroviario, la monitorización de la vegetación próxima a la infraestructura constituye una herramienta cada vez más importante para garantizar la seguridad y la continuidad del servicio.

 

El objetivo final no es generar más información, sino proporcionar una mejor información. Gracias a la precisión de los datos y a las herramientas de análisis desarrolladas por AENOR, los responsables de mantenimiento pueden identificar prioridades, optimizar recursos y planificar intervenciones con un mayor nivel de conocimiento previo.

 

Esto permite reducir desplazamientos innecesarios, minimizar actuaciones sobre el terreno y mejorar tanto la seguridad de los trabajos como la eficiencia de las inversiones realizadas.

Desarrollo propio para responder a nuevos desafíos

La evolución tecnológica también ha impulsado el desarrollo de herramientas propias orientadas a mejorar el análisis y la explotación de la información.

 

Durante los últimos años, el Servicio de Inspección Avanzada ha desarrollado algoritmos, procedimientos y plataformas software que permiten automatizar procesos, gestionar grandes volúmenes de información y facilitar el acceso a los resultados por parte de los clientes.

Estas herramientas permiten transformar conjuntos de datos complejos en información visual, accesible y directamente utilizable por los equipos responsables de la gestión de los activos.

 

La tecnología, en este sentido, deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en una herramienta que facilita la toma de decisiones.

Inteligencia Artificial

Si la última década ha estado marcada por la digitalización de las infraestructuras, los próximos años estarán definidos por la aplicación creciente de la inteligencia artificial al análisis de datos.

 

La automatización de procesos de detección, la identificación inteligente de anomalías y la generación de modelos predictivos permitirán incrementar todavía más la capacidad de anticipación de los gestores de infraestructuras.

La experiencia acumulada durante años en captura, tratamiento e interpretación de información sitúa a la División de Inspección Avanzada de AENOR en una posición privilegiada para afrontar esta nueva etapa.

 

Porque las tecnologías seguirán evolucionando. Los sensores serán más precisos, los modelos más complejos y los volúmenes de información seguirán creciendo. Pero el verdadero reto seguirá siendo el mismo que hace quince años: transformar los datos en conocimiento útil para construir infraestructuras más seguras, eficientes y resilientes.

  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • LinkedIn

Números anteriores

Consulta números anteriores en esta sección, los números a partir de marzo de 2018 están disponibles en versión Online y todos están disponibles para descarga en PDF. Utiliza los cursores o desplace las revistas para acceder a los contenidos.