Comprometidos con la gestión del carbono

Actualmente, la sociedad demanda productos más responsables con el medio ambiente, premiando a las organizaciones que incorporan la variable carbono en su gestión y políticas. Se trata de la gestión del carbono y las acciones de cálculo, reducción o compensación del impacto ambiental de las actividades, productos y servicios en términos de variable CO2. El respaldo de AENOR a estos compromisos, con distintas certificaciones, permite asegurar internamente la efectividad de dichas acciones, así como generar confianza entre todos los interlocutores de la organización.

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Soluciones AENOR para la gestión del carbono

En detalle

Soluciones AENOR para la gestión del carbono

Experiencias

Comprometidos con el Residuo Cero

Francisco Núñez
Departamento Medio Ambiente
El Corte Inglés

Los compromisos alcanzados por el Grupo El Corte Inglés (Pacto Mundial de Naciones Unidas, Mesa Europea de Comercio al por Menor, Fashion Pact…), le obligan a la reducción de las emisiones de sus productos, servicios y procesos con el horizonte de la neutralidad a medio plazo.

Experiencias

Gestión eficiente y responsable

Borja López
Gerente Corporativo Calidad
Avanza

Avanza tiene una larga historia como operador de soluciones de movilidad en España, y en su integración dentro del grupo internacional Mobility ADO, dispone de más de 8.000 autobuses en todo el mundo con un objetivo principal de mejorar la calidad de vida de las personas a través de la movilidad.

José Magro
Gerente de Sostenibilidad y RSC
AENOR

Desde la aprobación del Protocolo de Kioto en 1997, y muy especialmente desde su entrada en vigor en 2005, las empresas, independientemente de su tamaño y localización geográfica, han ido incorporando la variable carbono a su gestión. Actualmente, la sociedad está demandando productos más responsables con el medio ambiente, premiando a empresas que incorporan estos aspectos en sus políticas y en su quehacer diario.

 

Pero, una serie de circunstancias actuales están condicionando a las empresas a emprender acciones más exigentes o plantearse iniciarlas con rapidez. En particular se puede destacar la aprobación del nuevo compromiso Green Deal de la Unión Europea, donde se asume la responsabilidad de alcanzar la neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2030. Por otro lado, hay que mencionar el anuncio del fondo de inversión Blackrock que, a través de su alto mandatario Larry Fink, ha indicado: “votaremos en contra del equipo directivo cuando no progrese en la divulgación de información sobre sostenibilidad”. Por último, los compromisos asumidos por la mayor parte de los países en materia de reducción de emisiones hacen que las distintas organizaciones de todos los sectores emprendan acciones en el ámbito de cambio climático sin dilación, reportando sus logros en los distintos programas nacionales o sectoriales que se han creado o se están creando; por ejemplo, el programa huella de carbono nacional español, huella Perú, Huella Chile, esquema RENE en México, Corsia, etc.

 

De forma complementaria, pero no menos relevante, es interesante resaltar cómo la cadena de valor empresarial lleva a cabo su efecto tracción desde las grandes corporaciones a sus proveedores, reclamando a estos últimos, por pequeñas empresas que sean, acciones en esta materia de forma responsable. Así, en este escenario se han ido incorporando en poco tiempo al vocabulario empresarial y a los conceptos asociados a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y del resto de gases de efecto invernadero, términos como derechos de emisión, compensaciones, huella de carbono, cambios tecnológicos, mercados de emisiones o aumento de eficiencia.

 

AENOR, para dar respuesta a estas necesidades y aportar confianza en las acciones de comunicación que llevan a cabo organizaciones de todos los sectores, ha diseñado un conjunto de esquemas de certificación bajo el común denominador de la verificación de gases de efecto invernadero que respaldan las acciones de cálculo, reducción y compensación de las emisiones. Es lo que denominamos solución global asociada a la gestión del carbono. A continuación, se describen las posibles soluciones que AENOR ofrece para satisfacer las necesidades de nuestros clientes (ver gráfico 1).

Gráfico 1. Certificaciones AENOR para la Gestión del Carbono

Gráfico 1. Certificaciones AENOR para la Gestión del Carbono

En este contexto, no debemos olvidar que en España se ha dado un gran paso adelante al estar próxima la aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Una ley muy ambiciosa y comprometida que se ha sometido a consulta pública para comentarios de los actores implicados antes de su trámite de información pública; así, ya establece exigencias respecto a la Huella de Carbono. En particular, que la contratación de la Administración General del Estado y el conjunto de organismos y entidades del sector público estatal incorporará, como prescripciones técnicas particulares en los pliegos de contratación, criterios de reducción de emisiones y de huella de carbono dirigidos específicamente a la lucha contra el cambio climático, de conformidad con lo dispuesto en la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público.

Cálculo de la Huella de Carbono

El término Huella de Carbono se puede emplear para determinar la cantidad de gases de efecto invernadero emitida y absorbida por efecto directo o indirecto de una organización, producto, evento, proyecto o individuo.

 

El primer paso para llevar a cabo su cálculo es conocer el estado de situación. Es decir, conocer las emisiones de gases de efecto invernadero que una organización, producto o servicio han generado durante un periodo de tiempo. Y es que, lo que no se mide, no se puede mejorar. Es decir, se trata de identificar las fuentes de emisión y su intensidad. Por ejemplo, y por ser las más frecuentes, pueden ser las emisiones procedentes de vehículos propiedad de la organización, de calderas alimentadas por combustibles fósiles, del consumo eléctrico o de los desplazamientos de los empleados.

 

Para proceder a ese cálculo han surgido diversos referenciales para cuantificar, reportar y verificar la Huella de Carbono de una organización. Inicialmente fue el GHG Protocol, una iniciativa conjunta de WRI (World Resources Institute) y de WBCSD (World Business Council for Sustainable Development), el referencial más utilizado por ser el pionero en esta materia. Sin embargo, a raíz de su publicación en el año 2006 y su revisión en el año 2018, la Norma ISO 14064, que consta de tres partes, ha cobrado un especial protagonismo en este campo. La parte 1 está enfocada a organizaciones, la parte 2 a proyectos de reducción de emisiones o de aumento de remociones, y la parte 3 es la que determina cómo llevar a cabo las verificaciones, ya sean de tipo interno o externo.

 

De manera adicional, algunos sectores de actividad particulares han desarrollado nuevos referenciales con la finalidad de establecer unos criterios más específicos a su realidad y, al mismo tiempo, proporcionar una guía para las organizaciones del sector correspondiente. Es el caso de Airport Carbon Accreditation, referencial desarrollado por ACI (Airports Council International) EUROPE and ACI ASIA-PACIFIC, centrado en la gestión de aeropuertos; el Protocolo ENCORD, desarrollado por los miembros de ENCORD (European Network of Construction Companies for Research and Development) orientado al sector de la construcción; y el protocolo para la cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero en actividades de gestión de residuos, desarrollado por el grupo de trabajo de Entreprises pour l’Environnement, compuesto por las empresas Seche Environnement, Suez Environnement y Veolia Environmental Services. Hay que resaltar que todos estos referenciales sectoriales están basados tanto en la Norma ISO 14064-1 como en el GHG Protocol.

Requisitos clave de la Norma ISO 14064-1

Requisitos clave de la Norma ISO 14064-1

Reducciones comprometidas

Parece lógico que, tras el conocimiento de las distintas fuentes de emisiones y su intensidad, la organización esté en disposición de decidir dónde poner el foco para acometer las reducciones comprometidas.

 

Estas acciones pueden ser de muy distinta índole. En un principio la acción más habitual que las organizaciones venían acometiendo eran las relativas a la eficiencia energética, bien a través de proyectos aislados, o bien de una forma sistemática empleando como referencia la Norma ISO 50001. Pero pronto se han ampliado a las relativas a la adquisición de energía verde, esto es, energía procedente de fuentes renovables que cada vez más compañías distribuidoras la ofrecen en su oferta comercial.

Hay que destacar la relevancia que el ámbito de la economía circular está tomando como fuente de posibilidades para reducir la generación de emisiones de gases de efecto invernadero

Adicionalmente, hay que destacar la relevancia que el ámbito de la economía circular está tomando como fuente de posibilidades para reducir la generación de emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido cabe citar las acciones asociadas a la prevención (como el ecodiseño) o las relativas a la gestión los residuos en donde, en su proceso de valorización -esto es, su reutilización, reciclado o valorización energética- se están mitigando emisiones frente a la alternativa de depósito en vertedero -acciones enmarcadas en el concepto Residuo CERO-, que puede ser certificada en el esquema de AENOR para tal fin.

 

Las Administraciones públicas no son ajenas a estos compromisos de reducción y, para fomentar dicha acción, han dispuesto diferentes iniciativas e incentivos económicos para el caso de España, entre los que destacan principalmente dos. Se trata de los Proyectos Clima, centrado en los sectores difusos (transporte, residencial, residuos, agricultura, etc.); y el Proyecto PIMA, enfocado a aquellas empresas inscritas en la “sección a)” del comentado Registro de Huella de Carbono (RD 163/2014). Para poder acceder a estos incentivos es necesario que los proyectos hayan sido verificados por una entidad acreditada, como es el caso de AENOR.

Compensación de las emisiones

En el marco de los compromisos de gestión del carbono, desafortunadamente no todo se puede reducir. Es por ello por lo que, frente al total de las emisiones y reducciones logradas, el diferencial se opte por una tercera acción complementaria. Es lo que se denomina compensación de las emisiones o lograr ser carbono neutro.

Históricamente las empresas que han abordado este último compromiso lo han realizado a través de la compra en los mercados financieros de créditos de carbono. Créditos tales con los CERS o los VERS que emanan de proyectos MDL o voluntarios (VCS, Gold Standard, etc)

 

Pero últimamente se ha incorporado una posibilidad adicional: poner en valor el medio natural y las posibilidades que ofrece la naturaleza para la fijación del carbono. La iniciativa más habitual es en terrenos forestales pero no se descartan nuevas que están aflorando, como en terrenos agrícolas o incluso en el mar.

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Resultado de la verificación

AENOR, en el marco de su actividad de verificación acreditada, aporta a sus clientes el respaldo a las acciones acometidas a través de una Declaración de verificación con el detalle logrado, de forma complementaria al certificado y al uso de la marca concreta.

 

Como no podía ser de otra manera y para salvaguardar los importantes requisitos de asegurar la calidad de la verificación, la competencia técnica y la ausencia de conflicto de intereses, AENOR dispone de distintas acreditaciones en esta materia. En concreto, la emitida por Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) conforme a la Norma ISO 14065 para la realización de verificaciones de informes de emisión de gases de efecto invernadero; o por la Secretaría de la Convención de Cambio Climático, perteneciente a la ONU (UNFCCC) para la verificación y validación de proyectos de mecanismos de desarrollo limpio y acción conjunta (Mecanismo de Compensación de emisiones de Gases de efecto Invernadero dentro de Protocolo de Kioto) para todos los sectores de actividad.

 

De esta forma además de estar en disposición de generar la máxima confianza en sus actividades forma parte de las entidades reconocidas para la verificación de inventarios de GEI conforme al Real Decreto 163/2014, de 14 de marzo, por el que se crea el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono, o en los programas anteriormente citados: Huella Chile, Huella Perú, Esquema RENE en México, Programa ACA de aeropuerto, Esquema Corsia de operadores aéreos, etc. Esto otorga un valor añadido a las empresas verificadas por AENOR al contar con el respaldo de estas acreditaciones específicas, entre otras.

Cerca de 200 organizaciones de todo tipo de sectores han decidido verificar con AENOR su Huella de Carbono de manera voluntaria. La mayoría solicitan de forma adicional la verificación de sus acciones de reducción

AENOR realizó las primeras verificaciones de gases de efecto invernadero en 2005 en el ámbito reglamentario (Esquema EU ETS). Pero en el plano voluntario también viene realizando cada año esta actividad desde 2008. Hasta el momento, cerca de 200 organizaciones de todo tipo de sectores han decidido verificar con AENOR su Huella de Carbono de manera voluntaria. La mayoría solicitan de forma adicional la verificación de sus acciones de reducción. Entre ellas se encuentran desde grandes multinacionales como Telefónica, Iberdrola, MAPFRE, FCC, URBASER que incluyen en su alcance todas sus actividades en el ámbito mundial, hasta pequeñas organizaciones de distintos sectores de actividad. En la actualidad, AENOR ha llevado a cabo casi 100 proyectos con el estándar VCS (Verified Carbon Standard), en los que se incluyen REDD (Reduced Emissions from Deforestation and Degradation); más de 500 proyectos MDL y 25 del esquema Gold Standard.

 

No es menor el interés en el ámbito de los productos dentro de todo su ciclo de vida. Esto es debido a que además juega un papel relevante en la comercialización de los productos y en el ámbito del marketing. AENOR también viene realizando esta actividad desde 2009, habiendo verificado mas de 100 productos de distintos sectores, fundamentalmente agroalimentarios y de la construcción.

La COP25 concluye con el acuerdo “Chile-Madrid Tiempo de Actuar”

Vera Estefanía
Oficina Española de Cambio Climático

La COP25 de Madrid, bajo la presidencia de Chile, concluyó con un acuerdo conocido como “Chile-Madrid Tiempo de Actuar”. Este acuerdo sienta las bases para que, en 2020, los países presenten planes de lucha contra el cambio climático (NDC, por sus siglas en inglés) más ambiciosos a los actuales para responder a la emergencia climática. Este acuerdo urge a los países a plantear la mayor ambición posible a la hora de presentar estos nuevos planes de lucha contra el cambio climático en la próxima COP26 de Glasgow, en noviembre de 2020.

 

Además, establece una serie de elementos de contorno fundamentales para contextualizar este proceso:

 

  • El conocimiento científico como eje principal que oriente las decisiones ante el cambio climático y el aumento de la ambición. Se reconoce que la acción climática debe ser permanentemente actualizada de acuerdo con los avances de la ciencia, así como el papel del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático a la hora de proporcionar el mejor conocimiento para la toma de decisiones por los gobiernos.
  • La existencia de una brecha importante entre las reducciones de emisiones comprometidas hasta ahora y las necesarias para no superar el objetivo del 1,5ºC establecido en el Acuerdo de París.
  • El reconocimiento de la aportación de los actores no gubernamentales y la decisión de continuar trabajando en la Agenda de Acción Climática Global que complementa, desde hace unos años, a la agenda formal de negociación de la Convención de Cambio Climático. Además, se reconocen, por primera vez, los esfuerzos y las preocupaciones de la sociedad civil, y los jóvenes y pueblos indígenas en particular, a la hora de demandar acciones más ambiciosas.
  • La consideración de los vínculos entre los océanos y el clima y tierra y clima, así como la importancia de la naturaleza como nuevas áreas de trabajo.

 

Una de las grandes prioridades para la COP25 era la adopción de las reglas de funcionamiento de los enfoques de mercado establecidos en el artículo 6 del Acuerdo de París. Esta era la única pieza pendiente de aprobación del Libro de Reglas del Acuerdo. Sin embargo, no fue posible llegar a un acuerdo, ya que había algunos países que estaban abiertos a adoptar un esquema de funcionamiento excesivamente laxo que no garantizaba la integridad ambiental del sistema lo que era inaceptable para la gran mayoría. Por ello, se tendrá que retomar la discusión en Glasgow este año.

Experiencias

Comprometidos con el Residuo Cero

Francisco Núñez
Departamento Medio Ambiente
El Corte Inglés

Los compromisos alcanzados por el Grupo El Corte Inglés (Pacto Mundial de Naciones Unidas, Mesa Europea de Comercio al por Menor, Fashion Pact…), le obligan a la reducción de las emisiones de sus productos, servicios y procesos con el horizonte de la neutralidad a medio plazo. Históricamente el factor de mayor incidencia en la huella de carbono del Grupo han sido las emisiones indirectas asociadas al consumo eléctrico. Con la compra masiva de electricidad de origen renovable certificado, entre otros aspectos, se han conseguido reducir las emisiones GEI el último año en más de un 70 % en términos absolutos. Además, se ha avanzado en la compensación de emisiones de los centros comerciales de Castellana y Campo de las Naciones, que son neutros en carbono.

 

Ahora tenemos un proyecto clave para el Grupo que facilita la reducción de emisiones GEI: la certificación Residuo Cero. Los sistemas de Residuo Cero se basan en la premisa de que Todo residuo que se produce, se gestiona. Todo lo que se gestiona, se valoriza. El Corte Inglés ha implantado en 2018 en sus centros y plataformas de Galicia un sistema de gestión de residuos, que ha requerido modificar procesos de trabajo, maquinarias e instalaciones; desarrollar una aplicación informática para formalizar el proceso de gestión y asegurar la trazabilidad de los flujos de residuos; formar a la plantilla para implicarles en el proyecto; localizar a gestores y transformadores de residuos adecuados, preferentemente locales; y donar fracciones concretas de subproducto a agentes sociales.

 

Así, se han reducido 2.800 toneladas de vertidos en 2019, por gestión alternativa de residuos vía reutilización, procesos de economía circular u otro tipo de valorización, valorizando de media más del 93 % del total de residuo generado. También se ha conseguido la reducción de las emisiones GEI por aprovechamiento de los residuos orgánicos; menores emisiones en procesos de fabricación a partir de residuos frente al uso de materias primas; y menos emisiones por uso de logística inversa y aprovechamiento de carga debido a la masiva acumulación de residuos.

 

El Corte Inglés dispone del certificado AENOR de Gestión de Residuo Cero para los centros comerciales y plataformas de Galicia, que se está extendiendo al resto de nuestros centros, como garantía de estas mejoras. Animamos a seguir un camino semejante a todo el que lo quiera recorrer. No es fácil, pero sí muy satisfactorio.

Experiencias

Gestión eficiente y responsable

Borja López
Gerente Corporativo Calidad
Avanza

Avanza tiene una larga historia como operador de soluciones de movilidad en España, y en su integración dentro del grupo internacional Mobility ADO, dispone de más de 8.000 autobuses en todo el mundo con un objetivo principal de mejorar la calidad de vida de las personas a través de la movilidad.

Debido a la actividad a la que nos dedicamos y, como empresa de servicios, somos fieles a desarrollar nuestra actividad de manera responsable y sostenible, lo que implica aportar soluciones de movilidad integral mediante la prestación de un servicio de calidad, fiable, accesible, seguro y respetuoso con el medio ambiente.

 

Con el fin de aprovechar al máximo nuestros recursos, debemos gestionar de forma eficiente y responsable nuestros procesos y sistemas de gestión, con el fin último de alcanzar las metas establecidas.

 

En el año 2016 iniciamos un proyecto de integración de nuestros sistemas de gestión que, hasta esa fecha, habían sido implantados de forma independiente en nuestros centros de trabajo. Avanza apuesta por un sistema soportado sobre cinco pilares fundamentales, la excelencia, prestación del servicio, seguridad, eficiencia energética y la gestión ambiental. Casi cuatro años después continuamos trabajando en la integración de dicho sistema de gestión, habiendo cumplido con los objetivos marcados inicialmente, todo gracias a un equipo cualificado y multidisciplinar.

 

En Avanza consideramos necesario mantener una estrecha relación con un partner de confianza como es AENOR. Esto nos permite, a través de la certificación de normas como la ISO 14064, ISO 50001 o UNE 166002, garantizar un adecuado cumplimiento de la gestión de proyectos de innovación en los que trabajamos. Por citar alguno de ellos, podríamos destacar los relacionados con electromovilidad, conducción eficiente o vehículo sin conductor. Entre otros resultados, estas certificaciones y proyectos están enfocados a mejorar la calidad del aire que respiramos en nuestras ciudades.

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