AENOR, desde el Consejo

"AENOR funciona como un generador de iniciativas, cubriendo y desarrollando las nuevas necesidades de sus clientes"

Alberto Zapatero

Consejero de AENOR

Como vocal del Consejo de AENOR y de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, Alberto Zapatero destaca la capacidad de la Entidad como generador de iniciativas. Esto le ha permitido dar una respuesta ágil a nuevas necesidades de las organizaciones en un inesperado escenario provocado por el COVID-19. Considera que esta capacidad será una fortaleza en la próxima década, en la que se vislumbra un entorno altamente digitalizado, interconectado y competitivo donde los consumidores necesitarán aún más confianza y fiabilidad.

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¿Cómo es la aportación del Consejo a la marcha de AENOR?

Dentro del nuevo escenario en el que AENOR comenzó a actuar hace ya más de tres años, su Consejo de Administración actúa en una doble faceta. Por una parte, coordinando el desarrollo de las múltiples iniciativas que la propia entidad va incorporando en su estrategia de continuo crecimiento; y, por otra, como órgano generador de nuevas propuestas que puedan mejorar su portfolio y enriquecer su ámbito de actuación para sus clientes.

 

La composición del Consejo incorpora no solamente a consejeros independientes, expertos en empresa, finanzas y en aspectos de buen gobierno corporativo, los cuales aportan una visión de estrategia global; sino además a representantes de asociaciones empresariales de múltiples sectores económicos e industriales, con un amplio conocimiento y experiencia en los ámbitos de actuación de AENOR. Este hecho supone, sin lugar a dudas, un gran valor añadido para AENOR, por implicar que pueda disponer de un acceso directo e inmediato a las necesidades reales actuales y de futuro de sus clientes, en el ámbito de la evaluación de la conformidad de sistemas y productos.

¿Cuál es su visión de AENOR dentro de 10 años?

En un entorno de gran competencia, AENOR ha comenzado a gestionar su negocio bajo un proceso de clara transformación en su sistemática de funcionamiento, pasando de actuar de una forma más o menos reactiva ante las necesidades que se iban creando en el mercado, a funcionar como un auténtico generador de iniciativas; cubriendo y desarrollando las nuevas necesidades de sus clientes, no solamente como medio de diferenciación entre ellos, sino además como forma de afianzar y validar sus productos y servicios para sus clientes finales. Claro ejemplo de ello ha sido la rapidez con la que ha reaccionado ante el inesperado escenario del coronavirus, desarrollando en tiempo récord nuevas soluciones como sistemas de certificación de protocolos en empresas frente al COVID-19, certificación de mascarillas higiénicas o sistemas de evaluación de higienización controlada en empresas.

 

Este cambio de paradigma, que ya está teniendo lugar, se verá probablemente amplificado y tendrá un importante desarrollo en la próxima década, en la que se visualiza un entorno altamente digitalizado, interconectado y mucho más competitivo en una sociedad cada vez más cambiante y exigente. Hábitos como la adquisición en propiedad de electrodomésticos serán sustituidos por contratos de prestación de servicios en los que el consumidor dispondrá de sus aparatos interconectados entre sí, también con el propio usuario que gestionará su funcionamiento; y, por último, con los servicios de entrega de consumibles y de asistencia técnica de la propia empresa.

 

Las industrias elaborarán sus productos diferenciados y bajo demanda del consumidor, las empresas de servicios ofertarán propuestas totalmente innovadoras e individualizadas. Y las expectativas de los consumidores finales, tanto de productos como de servicios, necesitarán en definitiva de un aporte extra de confianza y fiabilidad, ofrecido por entidades independientes de referencia, sobre unos procesos que cada vez serán más diversificados e individualizados. AENOR aportará en este futuro entorno, no solamente toda su experiencia acumulada a lo largo de los años, sino su gran flexibilidad y capacidad de reacción para innovar y adecuar su oferta a las necesidades de sus clientes, como entidad de referencia en el ámbito de la evaluación de la conformidad.

¿Cómo evalúa el papel de las Comisiones y particularmente la de Nombramientos y Retribuciones, de la que es vocal?

La Comisión de Nombramientos y Retribuciones está constituida como órgano sin funciones ejecutivas y con facultades de información, asesoramiento y propuesta al propio Consejo de Administración. De entre sus múltiples funciones destacan las siguientes:

  • Evaluación de competencias, conocimientos y experiencia necesarios en el Consejo.
  • Elevar las propuestas de nombramiento de los Consejeros independientes.
  • Realizar un seguimiento de las decisiones y criterios relativos a la retribución e incentivos de la alta dirección.
  • Proponer al Consejo la política de remuneraciones de la alta dirección, y verificar el cumplimiento de la política retributiva establecida por la Sociedad.

En consecuencia, y si bien en su faceta de órgano de asesoramiento al Consejo de Administración, el papel de esta Comisión se puede considerar como de gran relevancia, toda vez que interactúa y ayuda a incentivar al que se considera como el mayor activo de que dispone AENOR: su plantilla de profesionales.

Números anteriores

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