La nueva versión de FSSC 22000 introduce cambios relevantes en los programas de prerrequisitos, la sostenibilidad, la cultura de seguridad alimentaria y los procesos de auditoría. AENOR acompaña a las organizaciones para afrontar con éxito la transición y adaptarse a las exigencias de la Versión 7.
Felipe Muñoz Sánchez
Auditor Jefe en Esquemas de Seguridad Alimentaria (IFS, BRCGS y FSSC 22000)
Director del Máster en Gestión de Empresas del Sector Agroalimentario
AENOR
La seguridad alimentaria evoluciona al ritmo de una cadena de suministro cada vez más compleja, global y exigente. En este contexto, la publicación de la nueva versión del esquema FSSC 22000 supone un paso adelante para reforzar la confianza en los sistemas de gestión de la inocuidad alimentaria y adaptarlos a nuevos retos regulatorios, tecnológicos y de sostenibilidad.
El pasado 1 de mayo de 2026, la Fundación FSSC publicó la Versión 7 de FSSC 22000, uno de los esquemas de certificación de seguridad alimentaria con mayor implantación internacional, con cerca de 43.000 organizaciones certificadas en todo el mundo.
La actualización abre ahora un periodo de transición Estas son las fechas que marcarán el proceso:
- Hasta el 30 de abril de 2027 las auditorías se pueden realizar todavía bajo la versión anterior (versión 6).
- 1 de mayo de 2027: comienzan de forma obligatoria las auditorías de actualización y certificación bajo la versión 7.
- 30 de abril de 2028: fecha límite para que todas las empresas certificadas completen su adaptación a la nueva versión.
Para las organizaciones certificadas, el reto no consiste únicamente en adaptarse a nuevos requisitos. También supone una oportunidad para revisar sus sistemas de gestión, fortalecer sus procesos y anticiparse a las demandas futuras del mercado. En este escenario, AENOR está trabajando en la adaptación de sus procesos y acreditaciones para acompañar a las empresas durante toda la transición, facilitando una implantación eficaz y ordenada de los cambios.
Además, AENOR complementa este acompañamiento con acciones formativas especializadas a través de Campus AENOR, orientadas a facilitar la comprensión de los cambios, su aplicación práctica y la adecuada preparación de las auditorías de transición.

Una evolución alineada con los nuevos desafíos del sector
La Versión 7 responde a varias necesidades, por un lado, incorpora nuevos desarrollos normativos relacionados con los Programas de Prerrequisitos (PPR) y por otro, se alinea con los requisitos de referencia de la Global Food Safety Initiative (GFSI) y refuerza aspectos vinculados a la sostenibilidad, la cultura de seguridad alimentaria y la competencia de los profesionales implicados en el sistema.
El resultado es un esquema más robusto, homogéneo y coherente, diseñado para responder a las necesidades actuales de fabricantes, distribuidores, empresas de packaging, operadores logísticos y resto de organizaciones que forman parte de la cadena alimentaria.
El cambio más relevante: una nueva estructura para los Programas de Prerrequisitos
Uno de los aspectos con mayor impacto para las organizaciones será la incorporación de la nueva serie ISO 22002-x, publicada en 2025, que sustituye a la anterior serie ISO/TS 22002-x.
Los Programas de Prerrequisitos constituyen la base operativa sobre la que se construyen los sistemas de gestión de la seguridad alimentaria y permiten controlar los peligros asociados a los productos y procesos.
La principal novedad es la creación de una arquitectura común de requisitos mediante la norma ISO 22002-100:2025, que establece una base transversal para todos los sectores y se complementa con requisitos específicos según la actividad desarrollada.
Este nuevo enfoque aporta ventajas claras. Facilita la armonización de criterios, reduce duplicidades y mejora la coherencia entre distintos sectores de actividad. Además, contribuye a que las auditorías dispongan de preceptos más homogéneos para evaluar la correcta implantación de los PPR.
Sin embargo, también exigirá que las organizaciones revisen cuidadosamente los requisitos que les resultan aplicables, ya que la combinación de la norma común y las normas sectoriales puede introducir obligaciones nuevas o más específicas respecto al marco anterior.
Alineación con los GFSI Benchmarking Requirements 2024
Otra de las grandes novedades de FSSC 22000 V7 es su adaptación a los GFSI Benchmarking Requirements 2024, que constituyen el marco utilizado por GFSI para evaluar los programas de certificación reconocidos internacionalmente.
Esta alineación se traduce en el refuerzo de elementos clave como los Principios Generales de Higiene del Codex Alimentarius, la integración de la cultura de seguridad alimentaria en los sistemas de gestión y determinados criterios relacionados con organizaciones multisite.
Para las empresas certificadas, esta evolución refuerza el reconocimiento internacional del esquema y garantiza que continúe respondiendo a las expectativas de una cadena alimentaria globalizada, donde la confianza y la transparencia son factores cada vez más determinantes.
Mayor contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La sostenibilidad gana protagonismo en la nueva versión del esquema, especialmente en aquellos ámbitos donde existe una relación directa con la seguridad alimentaria.
Uno de los focos principales es la prevención y reducción de las pérdidas y el desperdicio alimentario, alineándose con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 sobre producción y consumo responsables.
Este enfoque alcanza también al diseño de los envases. Las organizaciones que participen en el diseño de envases primarios o materiales de embalaje deberán considerar aspectos relacionados con la protección del producto, la conservación de su vida útil y la minimización de las pérdidas alimentarias.
Este enfoque refleja una evolución interesante del esquema: seguridad alimentaria y sostenibilidad dejan de abordarse como ámbitos independientes y encuentran espacios cada vez más claros de conexión.
Una estructura más precisa de categorías y subcategorías
La Versión 7 también revisa las categorías y subcategorías de la cadena alimentaria, introduciendo un mayor nivel de detalle en determinadas actividades.
Aunque puede parecer una modificación técnica, su impacto es significativo. Una clasificación más detallada permite identificar con mayor precisión las características específicas de cada actividad y establecer una relación más adecuada entre el alcance de la auditoría y las competencias necesarias para llevarla a cabo.
El objetivo es favorecer una aplicación más homogénea de los criterios de competencia y auditoría y establecer una correspondencia más precisa entre las actividades auditadas y las competencias necesarias para evaluarlas.
Este aspecto tiene una repercusión directa en la cualificación de los auditores, cuyas competencias deberán estar adecuadamente vinculadas con las actividades objeto de auditoría.
Ajustes y mejoras para una aplicación más consistente del esquema
Más allá de los grandes cambios técnicos y estructurales, FSSC 22000 V7 aprovecha la revisión para introducir aclaraciones y mejoras destinadas a reforzar la coherencia y la aplicación del esquema.
Algunas de ellas tendrán una incidencia directa y visible en las organizaciones certificadas y en el propio proceso de auditoría. Entre las más relevantes se pueden desatacar:
- Food Defense y Food Fraud. Se refuerza la competencia exigida al personal responsable de realizar las evaluaciones de amenazas de Food Defense y de vulnerabilidades frente al fraude alimentario, que deberá contar con los conocimientos y competencias adecuados.
- Cultura de seguridad alimentaria. Se refuerza la necesidad de demostrar el compromiso del personal con la producción y manipulación segura de los alimentos, profundizando en la integración de la cultura de seguridad alimentaria en el sistema de gestión.
- Diseño de envases. Se incorporan criterios para proteger adecuadamente el producto, preservar su vida útil y contribuir a reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario.
- Pérdidas y desperdicio alimentario. Los planes establecidos por las organizaciones deberán apoyarse en objetivos claros y cuantificables, que permitan valorar de forma objetiva los avances conseguidos.
- Duración de las auditorías. Se revisa el método de cálculo de los tiempos de auditoría, un cambio que deberá tenerse en cuenta en la planificación de las auditorías bajo la nueva versión.
- Inteligencia Artificial. La Versión 7 incorpora requisitos específicos para el uso de herramientas de Inteligencia Artificial por parte de los organismos de certificación.
El momento de preparar la adaptación
La experiencia demuestra que las organizaciones que comienzan a analizar los cambios con antelación afrontan con mayores garantías los procesos de adaptación. FSSC 22000 V7 introduce novedades cuyo impacto variará según la actividad, el alcance de la certificación, los Programas de Prerrequisitos aplicables y las características de cada sistema de gestión.
Por ello, resulta recomendable iniciar cuanto antes una evaluación de riesgos que permita identificar qué requisitos son aplicables, qué modificaciones deben incorporarse y cómo planificar su implantación de forma progresiva.
La llegada de FSSC 22000 V7 representa, en definitiva, una evolución relevante para todo el sector agroalimentario. Más allá del cumplimiento normativo, ofrece una oportunidad para fortalecer la seguridad alimentaria, integrar criterios de sostenibilidad y mejorar la solidez de los sistemas de gestión.
Un reto que las organizaciones pueden afrontar con confianza contando con el acompañamiento y la experiencia de AENOR durante todo el proceso de adaptación.