José Ángel Valderrama
Dirección de Marketing Estratégico y Desarrollo de Negocio
Gonzalo San Antonio
Director de AENOR en la Región Atlántica
Durante décadas, las ciudades han competido por atraer inversiones, empresas e infraestructuras que impulsaran su desarrollo económico. Sin embargo, en un contexto marcado por la globalización, la transformación digital y la economía del conocimiento, ha surgido un nuevo elemento diferenciador: la capacidad de atraer y retener talento emprendedor.
Las personas emprendedoras son hoy uno de los principales motores de innovación, creación de empleo y generación de riqueza. Son quienes identifican oportunidades, transforman ideas en proyectos empresariales y contribuyen a dinamizar el tejido económico local. Por ello, el emprendimiento ha pasado a ocupar una posición estratégica en las políticas de desarrollo económico y urbano de numerosas ciudades.
En este escenario, disponer de un ecosistema capaz de desarrollar, apoyar, atraer y fidelizar talento emprendedor se ha convertido en una ventaja competitiva para cualquier territorio. La certificación de AENOR Confía Ciudad para el Talento Emprendedor nace precisamente con el objetivo de ayudar a los territorios a gestionar este desafío de forma estructurada, generando confianza y fortaleciendo su posicionamiento como entornos favorables para emprender.
De la promoción económica a la gestión estratégica del emprendimiento
El talento emprendedor constituye un activo estratégico para el desarrollo de los territorios. Su impacto va mucho más allá de la creación de nuevas empresas, ya que contribuye a impulsar la innovación, diversificar la economía y generar nuevas oportunidades para ciudadanos y organizaciones.
Las personas emprendedoras aportan nuevas perspectivas, desarrollan productos y servicios innovadores y promueven la adopción de tecnologías capaces de transformar sectores completos de actividad. Al mismo tiempo, generan empleo, estimulan la inversión y fortalecen la resiliencia económica de las ciudades frente a contextos de incertidumbre o cambio.
Sin embargo, el talento por sí solo no garantiza el éxito. Para que pueda desarrollarse plenamente necesita un entorno propicio que facilite la creación y consolidación de proyectos empresariales. Factores como el acceso a servicios especializados, la colaboración entre agentes públicos y privados, la calidad de vida, las infraestructuras o la conectividad juegan un papel determinante.
Las ciudades que comprenden esta realidad están evolucionando desde una visión centrada exclusivamente en la promoción económica hacia modelos más integrales, donde el emprendimiento se concibe como una estrategia transversal capaz de generar desarrollo sostenible y bienestar para toda la comunidad.
Las ciudades más competitivas ya no compiten solo por atraer inversiones, sino por convertirse en destinos capaces de desarrollar, atraer y fidelizar talento emprendedor
Qué aporta la certificación AENOR Ciudad para el Talento Emprendedor
La certificación Ciudad para el Talento Emprendedor nace para ayudar a los territorios a ordenar, evaluar y mejorar sus políticas de apoyo al emprendimiento mediante un modelo de gestión orientado al desarrollo, apoyo, atracción y fidelización del talento emprendedor.
Más que un reconocimiento, la certificación proporciona una hoja de ruta que permite transformar aspiraciones en acciones concretas y medibles. Su enfoque impulsa la planificación estratégica, la coordinación entre agentes y la mejora continua, contribuyendo a generar resultados sostenibles en el tiempo.
Así, promueve la existencia de una estrategia específica para el talento emprendedor, alineada con los objetivos de desarrollo de la ciudad, de forma que evite depender de iniciativas aisladas y pase a integrarse en una visión compartida de ciudad, con prioridades claras, responsabilidades definidas y mecanismos para detectar oportunidades de mejora.
Asimismo, fomenta la colaboración entre Administraciones públicas, entidades de promoción económica, universidades, centros de conocimiento, asociaciones empresariales y otros agentes del ecosistema emprendedor.
Otro aspecto relevante es el impulso de programas, servicios e iniciativas orientados a facilitar la actividad emprendedora, así como la creación de condiciones favorables para que los emprendedores encuentren en la ciudad un entorno atractivo donde desarrollar sus proyectos.
Por todo ello, la certificación ayuda a transformar el compromiso con el emprendimiento en un modelo de gestión capaz de generar resultados tangibles y sostenibles en el tiempo.
Cómo construir un ecosistema atractivo para emprendedores
Uno de los elementos diferenciales de la certificación es su visión integral de la ciudad. La decisión de emprender, trasladarse o permanecer en un territorio no depende únicamente de factores económicos. Cada vez más, las personas emprendedoras valoran la calidad de vida, el acceso a servicios, las oportunidades de conexión profesional y las condiciones que favorecen su desarrollo personal y familiar.
Por ello, la certificación considera elementos como la conectividad física y digital, la disponibilidad de espacios de colaboración, las opciones residenciales, los servicios urbanos, la oferta cultural y de ocio o las condiciones que favorecen el bienestar y la conciliación.
Esta visión permite comprender la ciudad como un ecosistema complejo en el que múltiples factores influyen en la capacidad para atraer y retener talento emprendedor. También pone de relieve la importancia de escuchar a las personas emprendedoras y conocer sus necesidades para diseñar políticas públicas más eficaces y adaptadas a la realidad del territorio.
Las ciudades que apuestan por esta certificación son capaces de ofrecer propuestas de valor más sólidas y diferenciadas, mejorando su capacidad para atraer proyectos innovadores y consolidar comunidades emprendedoras dinámicas.
La experiencia desarrollada junto a San Sebastián, primera ciudad certificada conforme a este modelo, ha permitido trasladar estos principios a una evaluación objetiva y verificable. El proceso ha contribuido a identificar evidencias, métricas y buenas prácticas que fortalecen la capacidad de las Administraciones para diseñar estrategias orientadas a crear entornos cada vez más favorables para el emprendimiento, la innovación y la generación de oportunidades económicas.
El éxito de un ecosistema emprendedor depende tanto del acceso a recursos y redes de apoyo como de la calidad de vida, la colaboración institucional y la capacidad de generar oportunidades
Beneficios para la ciudad y su ecosistema
Implantar un modelo orientado al talento emprendedor genera beneficios que alcanzan al conjunto del ecosistema urbano. En primer lugar, fortalece la diferenciación territorial y el posicionamiento de la ciudad como destino atractivo para emprender, innovar e invertir.
Además, favorece la captación de nuevos proyectos empresariales, profesionales y empresas innovadoras con capacidad para generar actividad económica y empleo de calidad.
La certificación también impulsa una mayor coordinación entre los distintos agentes que participan en el ecosistema emprendedor, fomentando sinergias y optimizando recursos. Esta colaboración resulta fundamental para desarrollar iniciativas de alto impacto, como programas de aceleración, espacios de innovación, redes de mentoring o acciones de promoción del emprendimiento.
Por otra parte, disponer de una estrategia estructurada facilita la toma de decisiones basada en datos y permite orientar las inversiones hacia aquellas acciones que generan mayor valor para el territorio. El resultado es una ciudad más competitiva, innovadora y preparada para afrontar los retos económicos y sociales del futuro.
Construir la ciudad del futuro
Las ciudades más exitosas de las próximas décadas serán aquellas capaces de convertir el talento emprendedor en uno de los ejes centrales de su estrategia de desarrollo. Crear entornos donde emprender resulte más fácil, atractivo y sostenible significa impulsar la innovación, generar nuevas oportunidades económicas y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Supone también apostar por un modelo de crecimiento basado en las personas, el conocimiento y la capacidad de crear valor de forma continua. En este contexto, la certificación Ciudad para el Talento Emprendedor ofrece una metodología contrastada para avanzar hacia ecosistemas más innovadores, competitivos y preparados para afrontar los desafíos económicos y sociales del futuro.
Porque el futuro de las ciudades dependerá, en gran medida, de su capacidad para atraer, desarrollar y fidelizar a quienes transforman las ideas en proyectos capaces de generar progreso. En ese camino, el emprendimiento y la innovación se consolidan como auténticos motores del desarrollo urbano sostenible y de la competitividad territorial.
La certificación Ciudad para el Talento Emprendedor proporciona un marco de gestión que transforma las políticas de apoyo al emprendimiento en resultados medibles y sostenibles
Experiencia
San Sebastián, ciudad para el talento emprendedor
Iñigo Olaizola
Director Gerente
Fomento de San Sebastián
La apuesta de San Sebastián por el emprendimiento no es algo nuevo, forma parte de su ADN y nuestra historia, aunque probablemente, y frente a otras características y marcas, no sea su atributo más conocido.
San Sebastián es una sociedad emprendedora, que ha sabido reconstruirse, arriesgar con apuestas de ciudad y visión de futuro, siempre trabajando desde la colaboración y la concertación público-privada. Hoy día, nuestro modelo de desarrollo económico sin duda reposa en nuestra capacidad de impulsar proyectos emprendedores, con carácter innovador y conectados especialmente con la apuesta por ser una ciudad de Ciencia e Innovación reconocida internacionalmente.
Y en esta apuesta, los valores son importantes. El “cómo” hacemos las cosas cobra una importancia capital y, sin duda, conecta con algo que también está en el ADN de nuestra ciudad, la calidad. Donostia apuesta por la calidad como valor reconocible y marca de ciudad.
Un valor que se percibe en el urbanismo, la gastronomía, el tejido empresarial o la propia sofisticación de nuestras apuestas sectoriales, entre muchos ejemplos. Una calidad perseguida también desde nuestra gestión pública que nos lleva a buscar elevar nuestros estándares, revisar procedimientos y buscar la excelencia en nuestra política de apoyo al emprendimiento.
Por ello, la reciente certificación de AENOR Confía “Ciudad para el Talento Emprendedor”, que nos convierte en la primera ciudad certificada en este ámbito, supone un nuevo hito dentro de una estrategia que venimos construyendo y consolidando desde hace años.
Este reconocimiento no surge de manera aislada. Se dice que la innovación es un fenómeno de acumulación y en este caso es el resultado de un trabajo sostenido en el tiempo junto al ecosistema local. Más de 40 agentes del ecosistema emprendedor colaboran activamente en una apuesta compartida con nosotros, con la Sociedad de Fomento de San Sebastián, que también, con sus casi 125 años de historia refleja ese espíritu emprendedor de mentalidad privada en gestión y visión pública.
La certificación se une a otros reconocimientos relevantes en el ámbito internacional, como el segundo puesto en los Premios iCapital 2026 (Capital Europea de la Innovación); o ser finalistas en los Premios Europeos a la Promoción Empresarial gracias al programa de aceleración emprendedora EKINN+.
La certificación Ciudad para el Talento Emprendedor reconoce la visión integral San Sebastián, con una estrategia clara, un ecosistema dinámico y comprometido y una infraestructura de referencia como EKINN, el hub de innovación y emprendimiento de la ciudad. Visibiliza también la existencia de mecanismos de análisis y mejora continua y espacios a la colaboración público-privada.
Esta certificación reconoce el camino recorrido, pero sobre todo refuerza nuestro compromiso con el futuro. Es una confirmación de que avanzamos en la dirección adecuada y un estímulo para seguir mejorando, fortaleciendo nuestro ecosistema y consolidando a San Sebastián como una ciudad de referencia para el talento emprendedor.