Anna Zuferri
Directora de Legal
Danone Iberia
A día de hoy, el kéfir ya está en casi cuatro de cada diez hogares españoles, creciendo un 71 % en volumen en 2025, según datos de Kantar. Es uno de los grandes fenómenos de la alimentación saludable de los últimos años, impulsado por un interés creciente en cuidar el bienestar digestivo y de comprender mejor el papel de la microbiota intestinal, ese ecosistema formado por billones de microorganismos que influye en nuestra digestión, en nuestras defensas, en nuestro estado de ánimo e incluso, según la ciencia más reciente, en nuestra longevidad.
Y, sin embargo, a más interés, más ruido. Más productos, más publicidad, más dificultad para que el consumidor sepa realmente qué está comprando. De hecho, según datos de la Universidad Rovira i Virgili, el 80 % de los kéfires disponibles en el mercado podrían no ser kéfir, ya que no mencionan la presencia de levaduras en su etiquetado pese a ser un componente esencial según el Codex Alimentarius.
Por ello, ante este contexto, dar un paso más era imprescindible para nosotros, buscando reforzar la claridad de lo que desde Danone ya veníamos tiempo diciendo y la confianza para el consumidor, apoyándonos en un criterio independiente. Así que recurrimos a AENOR con el objetivo de que una entidad de referencia avalase que el kéfir de Activia cumple con lo que establecen el Codex Alimentarius y otros organismos internacionales.
El consumidor no tiene por qué conocer la definición técnica ni distinguir matices de fermentación, y precisamente por eso apostamos por la ciencia y el rigor, para ofrecerle la tranquilidad de saber que lo que está comprando responde exactamente a lo que promete ser. El resultado es que Activia Kéfir es hoy el único kéfir en España con la certificación de AENOR Compromisos certificados que avala la presencia de levaduras en su proceso de fermentación.
Tres compromisos para aportar más claridad
Dar este paso con AENOR no fue solo una decisión estratégica, fue también una oportunidad para poner en valor, de forma visible e independiente, todo aquello que ya veníamos haciendo. La certificación de Compromisos Certificados de AENOR implica asumir compromisos concretos, medibles y verificados de forma independiente. En el caso de Activia Kéfir, esos compromisos giran en torno a tres ejes fundamentales.
El primero es la autenticidad del proceso de fermentación: Activia Kéfir certifica que su elaboración incluye una fermentación natural con levaduras, un elemento clave en el kéfir tal y como corroboran los estándares internacionales. No hay atajos ni simplificaciones.
El segundo es el etiquetado claro y verificable. Nos comprometemos a que el consumidor encuentre en nuestra etiqueta la información que necesita para tomar decisiones informadas. Que las levaduras estén ahí, declaradas, porque el consumidor tiene derecho a saber lo que está comprando.
El tercer compromiso tiene que ver con el control de calidad en todas las fases del proceso productivo. Desde la selección de ingredientes hasta el producto terminado, el kéfir está sometido a una supervisión constante que garantiza que lo que llega al consumidor cumple con los estándares prometidos.
Estos compromisos se apoyan en una trayectoria de más de 30 años investigando la salud digestiva y el papel de la microbiota. La certificación no cambia esa forma de trabajar, pero sí aporta una garantía adicional: la de hacer visible, medible y verificable aquello que hay detrás de Activia Kéfir.
La ciencia como compromiso permanente
En Danone siempre hemos tenido un propósito claro: demostrar, con evidencia científica, cómo nuestros productos actúan en la microbiota. Ya habíamos probado que los probióticos de Activia llegan vivos al intestino, algo esencial para cumplir su función y nutrir la diversidad microbiana. Y ahora damos un paso más.
Certificar no es un destino, sino un compromiso continuo con la ciencia y la responsabilidad. Por eso, en paralelo a esta certificación, hemos impulsado el mayor estudio clínico sobre kéfir y microbiota realizado en España: un año de investigación junto al CSIC y con el apoyo científico de Danone Biome, nuestra plataforma global especializada en microbiota, para seguir ampliando el conocimiento y avanzar en rigor.
La investigación, la mejora continua y la transparencia son las bases sobre las que queremos seguir construyendo nuestra relación con los consumidores. Para Danone, la certificación de Activia Kéfir por parte de AENOR es una expresión más de esa forma de entender nuestro trabajo. Un paso adelante en un camino que llevamos recorriendo desde hace décadas y que queremos seguir impulsando con exigencia, responsabilidad y vocación de aportar salud y valor a la sociedad.