María Luisa Serrano
Fernando Segarra
Dirección de Aseguramiento Técnico
AENOR
La mitigación del cambio climático se ha convertido en un eje estratégico para las organizaciones, impulsada tanto por los marcos regulatorios como por la creciente presión de los mercados y de los grupos de interés. En este contexto, la neutralidad de carbono emerge como un objetivo prioritario dentro de las estrategias de sostenibilidad empresarial.
Sin embargo, la proliferación de declaraciones de neutralidad ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con criterios homogéneos, comparables y verificables que garanticen su credibilidad y eviten prácticas de greenwashing. Ante este escenario, las normas internacionales desempeñan un papel clave a la hora de aportar rigor y transparencia.
Las normas de la serie ISO 14060 han constituido, desde 2006, el marco de referencia internacional para el cálculo, seguimiento y gestión de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), con actualizaciones relevantes en 2018. No obstante, no fue hasta finales de 2023 cuando se publicó la primera norma ISO específica sobre neutralidad de carbono: la ISO 14068-1:2023, Carbon neutrality, desarrollada en el seno del comité ISO.
Hasta ese momento, la referencia normativa había sido la PAS 2060:2014, elaborada por el organismo británico de normalización BSI, que fue sustituida a finales de 2025 por la ISO 14068-1. Este nuevo estándar aporta un enfoque más riguroso, global y alineado con los compromisos internacionales en materia climática.
La ISO 14068-1 establece un marco técnico sólido para la declaración y verificación de la neutralidad de carbono, en coherencia con el Acuerdo de París y los objetivos internacionales de limitación del calentamiento global. De este modo, conecta de forma clara la acción empresarial con los compromisos climáticos asumidos a escala internacional.
Relación entre los elementos de la ruta hacia la neutralidad de carbono
Marco de la Norma ISO 14068
La norma ISO 14068 define los principios, requisitos y directrices para cuantificar, gestionar, reducir y compensar las emisiones de GEI con el fin de alcanzar la neutralidad de carbono. Un aspecto especialmente relevante es la incorporación de los principios de ambición y urgencia, que orientan a las organizaciones hacia la adopción de medidas inmediatas y sostenidas en el tiempo.
El enfoque de la norma se articula en torno a una jerarquía de actuación clara que marca el camino hacia la neutralidad en carbono:
- Cuantificar las emisiones de forma precisa.
- Reducirlas de manera progresiva.
- Compensar, de forma transitoria, únicamente las emisiones residuales no abatidas tras aplicar todas las medidas técnica y económicamente viables.
Una de las principales fortalezas de la ISO 14068 es su amplio ámbito de aplicación, que permite su utilización por organizaciones de cualquier tamaño, sector o ubicación geográfica. Esto facilita la comparabilidad y la transparencia de las declaraciones climáticas, tanto en grandes compañías como en pymes.
Claves para la consecución de la neutralidad de carbono
La obtención de una verificación conforme a la ISO 14068 requiere un enfoque estructurado que combine rigor técnico y visión estratégica. Entre sus elementos fundamentales destacan:
- El compromiso de la alta dirección, materializado en una estrategia integrada, recursos adecuados y una orientación clara a la reducción de emisiones y la mejora continua.
- Un ámbito de aplicación amplio, que puede abarcar tanto organizaciones como productos, bienes o servicios, incluidos eventos.
- La cuantificación precisa de las emisiones directas e indirectas significativas, conforme a normas como ISO 14064-1 e ISO 14067, incorporando el Protocolo GHG cuando corresponda.
La jerarquía de actuación prioriza la reducción progresiva de las emisiones en origen y el incremento de las remociones, frente al uso de compensaciones externas, que se reservan para las emisiones residuales no evitables.
Plan de gestión de la neutralidad
La norma ISO 14068-1 exige la definición de un plan de gestión de la neutralidad de carbono que contemple, entre otros aspectos:
- Objetivos de reducción.
- Hoja de ruta hacia la neutralidad.
- Año objetivo.
- Estrategias de reducción y remoción.
Este plan debe demostrar una evolución continua en la reducción de emisiones, apoyándose en medidas técnicas y organizativas. Aunque la norma no establece porcentajes de reducción obligatorios, sí exige evidenciar una mejora continua y coherente en el desempeño climático.
Verificación de la neutralidad de carbono
La verificación por un tercero independiente constituye un elemento esencial para garantizar la solidez y credibilidad de las declaraciones de neutralidad de carbono conforme a la ISO 14068. Este proceso evalúa de manera integral el enfoque de la organización, incluyendo:
- La gobernanza y compromiso.
- La fiabilidad del inventario de emisiones.
- La consistencia del plan de gestión.
- La correcta aplicación de la jerarquía de mitigación (reducción, remoción y compensación).
Asimismo, se analiza la calidad de las compensaciones, que deben cumplir criterios estrictos de adicionalidad, verificabilidad, permanencia y ausencia de doble contabilidad, basándose en reducciones o remociones reales y verificadas.
En conjunto, la ISO 14068 se consolida como un estándar clave para estructurar la gestión de la neutralidad de carbono con rigor y transparencia. Su verificación refuerza la credibilidad de las organizaciones y contribuye a mejorar su desempeño climático, aportando beneficios como la diferenciación competitiva, la mejora de la reputación, la optimización de costes operativos y el acceso a mercados con mayores exigencias ambientales.
Experiencia
Liderazgo en descarbonización: Cabify a la vanguardia con la ISO 14068
Guido Simonetti
Global Sustainability Manager
Cabify
La movilidad del futuro no solo se define por la eficiencia, sino por la consistencia de su compromiso ambiental. En Cabify, entendemos que la sostenibilidad requiere de marcos de trabajo exigentes y verificables. Por ello, hemos asumido el reto de ser la primera compañía certificada por AENOR bajo el estándar internacional ISO 14068-1, una de las normas más exigentes actualmente en materia de neutralidad climática, un hito que refuerza nuestra posición como referentes en la acción climática real.
El camino hacia la neutralidad climática
Nuestra decisión de alinearnos con la ISO 14068 responde a la necesidad de superar los enfoques tradicionales basados únicamente en la compensación. Esta norma, una de las más estrictas a nivel global, establece un modelo de gestión basado en la jerarquía de la mitigación: priorizar la reducción efectiva de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) antes de abordar las emisiones residuales.
Para Cabify, este proceso ha supuesto una auditoría profunda de nuestra cadena de valor a nivel global. La norma nos exige demostrar reducciones reales y sostenidas, alineadas con la ciencia climática. Al integrar estos requisitos, garantizamos una trazabilidad total y una planificación robusta, contribuyendo a minimizar el riesgo de greenwashing y elevando el estándar de transparencia en el sector de la movilidad multi-categoría.
Internamente, esta certificación ha consolidado nuestra cultura corporativa, alineando a todos los equipos bajo un objetivo común y técnico. Externamente, nuestros usuarios y stakeholders perciben una garantía de calidad: cuando Cabify habla de neutralidad, lo hace bajo un aval internacional que aporta fiabilidad al proceso de medición, reducción y compensación de las emisiones CO2e.
Visión de futuro: Plan ESG 2026-2029
Esta certificación no es un destino, sino un aval de nuestra nueva hoja de ruta. Bajo el lema “Movernos juntos para mover el mundo”, presentamos nuestro Plan ESG 2026-2029, que busca multiplicar nuestro impacto en la movilidad del futuro para España e Iberoamérica.
Entre nuestras metas clave, destaca la ambición de reducir en un 85% el índice de emisiones de CO2e por kilómetro en España para 2029. Asimismo, el plan integra una visión social prioritaria: impulsar que haya más mujeres que colaboran en la app como conductoras hasta alcanzar una cuota del 15 % a nivel global. Por último, en materia de gobernanza, el plan fortalece los pilares de formación y transparencia a lo largo de toda la cadena de valor.
Nuestro compromiso va más allá de la tecnología o de los vehículos; se trata de las personas y el entorno que compartimos. Al potenciar nuestra red de alianzas y la electrificación de nuestra flota, reafirmamos que la sostenibilidad es el eje central de nuestra competitividad en España e Iberoamérica. Bajo la premisa de ‘Movernos juntos para mover el mundo’, en Cabify creemos en ciudades más amables y sostenibles: y ya la estamos construyendo hoy, con rigor, transparencia y una visión global.