Susana Estudillos
Category manager de Sostenibilidad Social
AENOR
Las capacidades STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas— no se limitan a conocimientos técnicos específicos. Abarcan un conjunto integrado de saberes, habilidades y comportamientos que permiten analizar datos, resolver problemas complejos, desarrollar soluciones tecnológicas, innovar de manera continua y adaptarse a entornos cambiantes.
A las STEM, se suman capacidades transversales como el pensamiento crítico, la creatividad, la cooperación interdisciplinar o la toma de decisiones basada en evidencias, imprescindibles para transformar el conocimiento en valor real.
En un contexto marcado por la transformación digital, la transición energética y la creciente complejidad tecnológica, las capacidades STEM se han consolidado como un pilar esencial para la innovación, la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones y de la sociedad en su conjunto.
Sin embargo, la rápida evolución tecnológica está generando una significativa brecha entre las competencias requeridas y el talento disponible. A esta situación se añade la persistente brecha de género en áreas como la ingeniería, la tecnología o las matemáticas, que limita el acceso a un talento diverso y reduce el potencial innovador de las organizaciones. Afrontar estos desafíos exige estrategias estructuradas, medibles y alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible.
La certificación AENOR: un referencial para liderar el compromiso STEM
Organismos internacionales, gobiernos y entidades educativas coinciden en señalar el refuerzo de las competencias STEM como una prioridad estratégica. La Agenda 2030 de las Naciones Unidas y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible subrayan la importancia de una educación de calidad, la igualdad de oportunidades y el impulso a la ciencia y la innovación como motores del progreso social y económico.
En respuesta a este contexto, AENOR Confía ha desarrollado la certificación Organización Comprometida con el Talento STEM, un referencial concebido con un enfoque integral y flexible que permite a cualquier organización definir, implantar y consolidar una estrategia eficaz para el fomento de vocaciones o capacidades STEM.
La certificación de AENOR Confía proporciona un marco común y estructurado que facilita identificar las capacidades STEM más relevantes, diseñar planes de acción coherentes con la estrategia de la organización e integrar estas iniciativas con otros sistemas de gestión ya implantados. Además, promueve un enfoque de mejora continua basado en la medición, la evaluación y la revisión periódica de resultados.
Este modelo sitúa a la organización como un agente activo en el desarrollo del talento, no solo a nivel interno, sino también como impulsor de impacto positivo en su entorno social y económico.
Ventajas clave de la certificación Organización Comprometida con el Talento STEM
¿A quién va dirigida la certificación?
La certificación es aplicable a organizaciones de cualquier sector, tamaño o naturaleza jurídica que tengan como propósito fortalecer su talento STEM y ampliar su impacto social. Entre ellas se incluyen:
- Empresas, especialmente industriales y tecnológicas, que buscan capacitar a su personal en ámbitos como innovación, automatización, digitalización o análisis de datos.
- Centros educativos, que pueden integrar la estrategia en planes de estudio, actividades extracurriculares o programas de orientación vocacional.
- Administraciones públicas, orientadas a mejorar la cualificación de su personal y a impulsar políticas o programas de desarrollo científico-tecnológico en la ciudadanía.
- Organizaciones no gubernamentales, que desarrollan iniciativas de inclusión digital, alfabetización científica o empoderamiento femenino.
- Centros de investigación y redes de innovación, interesados en potenciar el trabajo interdisciplinar y la transferencia de conocimiento.
¿En qué consiste la estrategia STEM certificable?
La certificación se articula en torno a una Estrategia STEM que la organización debe definir y documentar, estableciendo su alcance y líneas de actuación. Este alcance puede ser en uno o en los dos siguientes niveles:
- Interno, centrado en el desarrollo de competencias STEM del personal propio, incluidos equipos directivos, técnicos, docentes, de investigación y de apoyo.
- Externo, orientado a la promoción de vocaciones y capacidades STEM en la sociedad, mediante proyectos propios o colaboraciones con otras entidades.
La estrategia se apoya en cuatro elementos clave:
- Vocaciones STEM, como eje transversal de la estrategia.
- Capacidades STEM, estructuradas en niveles —esenciales, de refuerzo creativo y complementarias—, que permiten materializar las vocaciones en resultados observables según el desempeño diario.
- Estrategia/Marco STEM alineada con la gestión de personas, proyectos de naturaleza STEM o colaboraciones externas, así como con los objetivos globales de la organización.
- Medición y mejora continua, mediante indicadores cualitativos y cuantitativos que permiten evaluar avances, detectar oportunidades y ajustar las acciones.
Ventajas de la certificación AENOR de Talento STEM
La aplicación de este modelo aporta beneficios tangibles para las organizaciones:
- Incrementa la cualificación y empleabilidad del capital humano.
- Favorece la atracción y fidelización de talento en áreas críticas.
- Contribuye a reducir brechas de competencias y de género.
- Mejora la competitividad y la capacidad de innovación.
- Refuerza la reputación institucional como organización comprometida con la educación, la equidad y el desarrollo sostenible.
- Facilita la cooperación con otras entidades y la generación de proyectos de impacto social.
En definitiva, el impulso del talento STEM como un verdadero activo estratégico contribuye al abordaje de retos claves como la transformación digital y tecnológica, así como la transición energética y sostenibilidad, las brechas de competitividad y de género, y la presión competitiva y reputacional.
Un motor de sostenibilidad social y progreso
Más allá de la adquisición aislada de competencias, resulta clave fomentar vocaciones STEM. Estas se entienden como trayectorias profesionales y personales que combinan de forma flexible distintas capacidades STEM a lo largo del tiempo, adaptándose a los retos, intereses y contextos tanto de las personas como de las organizaciones.
Las vocaciones STEM no son estáticas ni únicas. Son dinámicas, modulables y transversales, y se apoyan en la combinación de múltiples capacidades que evolucionan con la experiencia, el aprendizaje continuo y las necesidades estratégicas. Impulsarlas supone orientar a las personas hacia una aplicación integrada del conocimiento científico y tecnológico para generar soluciones innovadoras y sostenibles a largo plazo.
La Certificación Organización Comprometida con el Talento STEM persigue fortalecer la sostenibilidad social de las organizaciones, generando un impacto positivo y medible tanto en su competitividad como en el progreso científico, tecnológico y social de su entorno.
Opinión
El valor estratégico del talento STEM en la transformación energética
Marta López Chinarro
Técnico de Selección, Desarrollo y Cultura
Iberdrola
En Talento y Transformación siempre hemos entendido que la transición energética no es sólo un reto tecnológico, sino humano. Las personas que impulsan este cambio son las que hacen posible que avancemos hacia un mundo más sostenible y digital. Por eso, desde hace años, el talento STEM ocupa un lugar muy importante para Iberdrola España.
La decisión de embarcarnos en la certificación de AENOR Confía Organización comprometida con el talento STEM surgió de una reflexión interna, donde teníamos la necesidad de revisar nuestras prácticas, ponerlas a prueba y medirnos con estándares exigentes. Y donde hubo conversaciones, impulsadas por quien supo plantear las preguntas adecuadas en el momento adecuado, no para marcar un camino, sino para animarnos a mirarnos con humildad, abiertos a cuestionarnos y aprender. A veces, las mejores ideas nacen precisamente de esa voluntad de mejorar.
Obtener la certificación supuso un grandísimo ejercicio de análisis, donde revisamos en detalle nuestras iniciativas para inspirar vocaciones STEM. Concretamente, programas con colegios e institutos, talleres prácticos, mentorías, becas y proyectos que acercan la ciencia y la tecnología a miles de jóvenes. Porque cada acción tiene un objetivo claro como despertar curiosidad, derribar barreras y demostrar que la energía y la innovación son apasionantes.
Una de las principales ventajas del proceso ha sido la identificación de oportunidades de mejora basadas en las evidencias. La certificación no solo reconoce lo que ya hacemos bien, sino que nos ayuda a trazar una hoja de ruta más robusta para los próximos años, a reforzar la empleabilidad futura, intensificar el acompañamiento a carreras técnicas, ampliar la presencia femenina en STEM y a seguir impulsando una cultura de innovación inclusiva. La certificación ha puesto palabras y estructura a algo que ya vivíamos internamente: nuestro compromiso con las personas y con el futuro.
Ser la primera empresa en obtener este reconocimiento no lo vivimos como un punto final, sino como un impulso para seguir creciendo. Este camino empezó con una intuición, se construyó con muchas manos y ahora se convierte en un compromiso público. Y continúa gracias a todas las personas que creen que el futuro se escribe con ciencia, con tecnología… y con energía.